QUÉ ENTENDEMOS POR DESARROLLO DE APRENDIZAJE PDF Imprimir E-mail

 

Genéticamente nacemos dotados para aprender y el niño aprende desde que nace. Aprende   mucho y aprende bien.                 
Por deformación cultural, cuando hablamos de aprendizaje, solemos referirnos al escolar-formal-convencional.
Este aprendizaje no es natural ni espontáneo ni genéticamente dotado. Requiere, por lo tanto, un desarrollo previo, unas habilidades adquiridas  y unas “destrezas adiestradas”.

 

1.      El desarrollo previo se consigue naturalmente si todos los reflejos primarios (estos sí son genéticos) realizan su función de forma correcta y se retiran para dar paso a otras formas de funcionamiento físico-mental más elaboradas, útiles y personalmente controladas.

2.      Las habilidades adquiridas son fruto de la adaptación al medio ambiente, de las experiencias que se viven y la imitación de los modelos (personas que rodean al sujeto).

3.      Las destrezas se van logrando con el adiestramiento, es decir con la práctica de realizar movimientos y acciones más o menos sofisticados, que nos permiten ejecuciones no espontáneas y que no se instalan en la persona más que tras una serie de repeticiones para lograr su dominio.


La tendencia general es dar por supuesto que los niños (salvo los casos muy especiales) han desarrollado perfectamente todos los mecanismos psico-físicos, emocionales y dinámicos que les permiten afrontar el aprendizaje de habilidades y destrezas de todo tipo para asimilar la información y elaborar el conocimiento.
Se trata de un supuesto tan persistente como falso en muchos casos. Por su número, variedad y complejidad, los mecanismos básicos para el aprendizaje escolar – que no es natural sino convencional -, no siempre están ahí bien organizados, disponibles y preparados para que se aprenda con facilidad y al ritmo que la escuela marca para todos los niños.

Situados así en la perspectiva del aprendizaje escolar, nos encontramos con niños que, más bien pronto que tarde, muestran dificultades para adquirir habilidades y destrezas necesarias en la escuela.
Simplificando mucho, diremos que los mecanismos que intervienen en APRENDER son:

-          Vías de entrada de la información (sentidos internos y externos).

-          Procesamiento de la información (cerebro).

-          Vías de salida de la información (movimiento, lenguaje y  función manual).

 

 Los mecanismos son puestos en marcha por los reflejos primarios que activan los sistemas sensoriales, cerebrales y musculares.  Estos  reflejos primarios actúan desde que nacemos (algunos actúan desde antes de nacer), para que a través del  movimiento se vayan estableciendo las conexiones neurológicas que desarrollan las grandes vías tanto de entrada de información al cerebro como de su procesamiento y de la salida de respuestas por las vías musculares de acción.

 

La libertad del bebé y del niño para moverse, la estimulación de sus sentidos y las experiencias que va teniendo, proporcionadas por su medio ambiente, van desarrollando los cimientos, los mecanismos básicos  que pronto se transforman en  habilidades y destrezas que son las herramientas para que las capacidades puedan  elaborar el conocimiento.

 

Así, pues, el complejo proceso del aprendizaje implica a la persona en todas sus dimensiones: sensoriales, mentales y dinámicas. La función de padres, educadores y expertos es proporcionar seguridad, estimulación, experiencias y, cuando procede, ver y analizar dónde está la disfunción del proceso, así podremos propiciar ayudas y soluciones que redunden directamente en el DESARROLLO DEL APRENDIZJE.