| SEÑALES SOS |
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PADRES Y PEDIATRAS: Cuando observamos varios de los siguientes rasgos en un niño, debemos buscar ayuda técnica.
- Torpeza en sus movimientos y acciones. - Bajo tono muscular. - No fija la vista ni presta atención. - Dificultades en el habla o el lenguaje. - Comportamientos algo extraños. - A menudo está “en su mundo”. - Le molestan los ruidos o bien los busca a menudo. - Le cuesta relacionarse con niños de su edad. - Tiene dificultades para aprender. - Rechaza o evita la escuela y las tareas escolares siempre que puede. - Le cuesta bajar escaleras. - No le gusta jugar al aire libre.
MAESTRAS/OS Y PROFESIONALES: Con niños, sobre todo a partir de 4 años, podemos observar.
- Se aísla y apenas participa en el aula. - No se centra ni atiende regularmente. - Evita las actividades escolares. - Torpe en sus movimientos, con las manos y los objetos. - Se muestra ansioso o inseguro con frecuencia. - Miedos, mareos o dolores de tripa, a menudo. - Posturas rígidas o muy descuidadas habitualmente. - Busca excitaciones, los ruidos o el barullo siempre que puede. - Cambios frecuentes de humor. - Escaso equilibrio y pobres habilidades físicas. - Le cuesta aprender y no se interesa por ello. - Bajo tono muscular, es débil y torpe físicamente. - Apenas tiene amigos ni se relaciona con niños de su edad. - No controla sus impulsos. - No distingue izquierda y derecha. - Torpe para coger pinturas, mala pinza o descontrol. - Evita los deportes, la danza, saltos, juegos físicos, etc. - Pobre lenguaje, pronunciación o expresión oral.
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